Las expectativas con respecto al proceso de reducción de las tasas de interés de la Reserva Federal se están posponiendo nuevamente debido a las presiones inflacionarias creadas por la guerra en Oriente Medio.
Según una reciente encuesta realizada por Reuters entre economistas, se prevé que la Reserva Federal espere al menos seis meses más antes de recortar los tipos de interés este año.
La guerra, que se ha prolongado durante aproximadamente dos meses, ha incrementado drásticamente los precios de la energía, reactivando una inflación ya elevada. El aumento del precio del combustible ha hundido la confianza del consumidor a mínimos históricos, disipando en gran medida las expectativas de una pronta bajada de los tipos de interés que ya se habían descontado en los mercados.
Incluso los miembros más moderados de la Reserva Federal argumentan ahora que la inflación sigue siendo “preocupantemente alta”, lo que reduce la probabilidad de una rápida flexibilización de la política monetaria. En una encuesta realizada entre el 17 y el 21 de abril, 56 de 103 economistas predijeron que la tasa de interés oficial se mantendría estable entre el 3,50 % y el 3,75 % hasta finales de septiembre. Esto representa un descenso significativo en comparación con la expectativa de casi el 70 % en la encuesta de finales de marzo, que preveía “al menos un recorte de tasas para septiembre”.
No obstante, la mayoría de los economistas aún prevé al menos un recorte de tipos de interés antes de que finalice el año. La previsión media apunta a un único recorte, en consonancia con las proyecciones de la Reserva Federal publicadas el mes pasado. Sin embargo, casi un tercio de los encuestados cree ahora que no habrá recortes de tipos este año; esta cifra prácticamente se ha duplicado en comparación con la encuesta anterior.
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