La investigación criminal iniciada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) contra el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha reavivado los debates sobre la independencia del banco central, reforzando la opinión de que los inversores globales necesitan diversificar sus inversiones y alejarse de los activos estadounidenses.
La afirmación de Powell de que detrás de esta medida había presión política provocó volatilidad en los mercados.
En una declaración en video publicada el domingo por la noche, Powell anunció que el Departamento de Justicia de EE. UU. había emitido una citación del gran jurado a la Reserva Federal el viernes, amenazándolo con un proceso penal. Si bien la investigación se justificó por una declaración que prestó ante el Comité Bancario del Senado en junio pasado sobre un proyecto de renovación del edificio de la Reserva Federal, Powell afirmó que se trataba de un “pretexto” y que la verdadera razón era su negativa a ceder a la presión política sobre las decisiones sobre las tasas de interés.
Este desarrollo ejerció presión sobre los futuros de las acciones estadounidenses y el dólar. Los contratos de futuros del S&P 500, el Dow Jones y el Nasdaq cayeron, el índice del dólar se debilitó y el precio del oro se elevó como activo refugio. La declaración de Powell, que enfatizó que la Reserva Federal toma decisiones sobre las tasas de interés basándose en el bien común y no en preferencias políticas, provocó fuertes fluctuaciones de precios en los mercados.
Julien Lafargue, estratega jefe de mercado de Barclays Private Bank, afirmó que esta investigación es una clara advertencia de la administración Trump a la Reserva Federal. En declaraciones a CNBC, Lafargue dijo que refuerza la percepción entre los inversores globales de que necesitan diversificar sus inversiones y alejarse de los activos estadounidenses.
El analista senior de Standard Chartered, Steve Englander, describió el proceso como la “opción Maduro”. Según Englander, esta analogía alude a la amenaza de Trump de presionar a Powell para que se someta mediante medios políticos, en referencia a una posible intervención militar estadounidense contra el presidente venezolano Nicolás Maduro. Englander añadió que la velocidad del proceso ha generado preocupación en los mercados.
Aunque el mandato de Powell finaliza en mayo, esta decisión es crucial por su impacto en la independencia del banco central. Los críticos argumentan que permitir que las decisiones de política monetaria de la Fed se guíen por la presión política podría socavar la estabilidad económica.
*Esto no constituye un consejo de inversión.