El inversor y estrella de televisión estadounidense Kevin O'Leary afirmó que sigue siendo optimista sobre Bitcoin, pero agregó que las computadoras cuánticas se han convertido en un nuevo factor de riesgo para los inversores institucionales.
En declaraciones a través de la plataforma X, O'Leary señaló que Bitcoin experimentó recientemente una fuerte corrección del 50%, y añadió que no es la primera vez que se observa una situación similar en el mercado de criptomonedas. Sin embargo, el inversor enfatizó que se está produciendo una transformación mayor más allá de los movimientos de precios, destacando en particular cambios significativos en la perspectiva del capital institucional.
Según O'Leary, si bien Bitcoin sufrió un duro golpe durante la fuerte caída de octubre, muchas altcoins perdieron entre el 80 % y el 90 % de su valor y no se han recuperado de esos niveles. Atribuyó esto principalmente a que los inversores institucionales recalcularon sus estrategias de riesgo-retorno. O'Leary afirmó: «Si se quiere capturar el 90 % del potencial alcista y la volatilidad de las criptomonedas, Bitcoin y Ethereum por sí solos son suficientes. La mayoría de los demás eran proyectos sin valor y, en consecuencia, se eliminaron».
A pesar de esto, O'Leary afirmó mantener su posición en Bitcoin, señalando que ha surgido una nueva preocupación en el mercado: las computadoras cuánticas. Explicó que los inversores institucionales están considerando seriamente la posibilidad de que una computadora cuántica suficientemente avanzada pueda descifrar el cifrado de la cadena de bloques en el futuro, y que los grandes fondos se mostrarán reacios a aumentar sus inversiones en Bitcoin hasta que se resuelva esta incertidumbre.
Según el inversor, mientras persista esta percepción de riesgo, parece improbable que la proporción de Bitcoin asignada a las carteras institucionales supere el 3 %. O'Leary añadió que las instituciones se mantendrán cautelosas y disciplinadas, y no adoptarán una postura más agresiva hasta que surjan conclusiones más claras sobre la amenaza de la computación cuántica.
*Esto no constituye un consejo de inversión.