El analista de mercado Mike McGlone, en su último análisis de los mercados globales, advirtió que una posible guerra entre Estados Unidos e Irán podría desencadenar la próxima recesión estadounidense. Según McGlone, el aumento de las tensiones geopolíticas podría ejercer una presión significativa sobre los ya frágiles mercados financieros.
El analista también señaló algunos niveles del mercado donde el escenario actual podría refutar. Según él, acontecimientos como que el bitcoin se mantenga por encima de los 74.000 dólares, el cobre suba a 6 dólares, la plata a 100 dólares, el índice S&P 500 supere los 7.000 puntos y el Dow Jones alcance los 50.000 puntos podrían indicar un panorama macroeconómico diferente. Sin embargo, afirmó que un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense por encima del 5% podría generar un escenario de “perdedores”.
Según McGlone, las caídas en el mercado de criptomonedas podrían ser una de las primeras señales de un proceso deflacionario más amplio que podría surgir en la era posinflacionaria. El analista argumentó que los criptoactivos aumentaron muy rápidamente en el pasado, creando un exceso de oferta en el mercado, y que esta es la razón de las caídas.
Los mercados energéticos también desempeñan un papel importante en el análisis de McGlone. Según el analista, los aumentos repentinos en los precios del petróleo a menudo pueden generar un superávit en el mercado al liquidar posiciones cortas, lo que aumenta el riesgo de una recesión global. McGlone también señaló que los precios del gas natural en EE. UU. podrían ser un indicador clave para el mercado petrolero en 2026, señalando que los futuros del gas natural, que subieron casi un 100 % en enero, han caído aproximadamente un 15 % desde principios de año.
McGlone también afirmó que la extrema volatilidad en los mercados de metales preciosos y energía podría eventualmente extenderse a los mercados de valores. Según el analista, la clase de activo que podría generar la mayor rentabilidad para los inversores en 2026 podría ser la deuda pública estadounidense. McGlone, recordando que el oro destacó en 2025 y el bitcoin en 2024, sugirió que los bonos podrían mostrar un rendimiento similar en 2026.
*Esto no constituye un consejo de inversión.


