Los mercados globales están entrando en una semana turbulenta marcada por el riesgo de un cierre del gobierno estadounidense, aumento de aranceles, tensiones geopolíticas y movimientos masivos en los mercados de materias primas.
Los principales estrategas se reunieron para hacer predicciones cruciales sobre el futuro de los mercados.
El veterano periodista de Bloomberg, Mike McGlone, mantiene una postura cautelosa, especialmente con respecto a Bitcoin y las materias primas industriales. Según McGlone, la caída de Bitcoin desde la marca de los $100,000 podría indicar un “pico”. Señala que la dependencia de las criptomonedas de la volatilidad del mercado bursátil supone un riesgo, argumentando que Bitcoin podría haber alcanzado ya su pico anual.
Afirma que hay señales de “sobrecalentamiento” en la plata y el cobre, y que es “alarmante” el hecho de que el oro haya subido tanto mientras la volatilidad del mercado de valores es baja.
McGlone predice que los bonos del Tesoro son el refugio más seguro en el clima económico actual y que serán la mayor transacción en el próximo año.
James Lavish se centra en la espiral de deuda del sistema global y la depreciación de la moneda. Señala que Japón ha perdido el control sobre los rendimientos de los bonos a largo plazo, lo que considera una “llamada de atención” para los mercados globales.
Afirma que el Tesoro de EE. UU. intervendrá para proteger sus propios intereses, lo que implica una mayor impresión de dinero. Añade que, a largo plazo, Bitcoin reflejará esta expansión monetaria, pero a corto plazo, sigue considerándose un activo de riesgo.
Dave Weisberger, director ejecutivo de CoinRoutes, señala el estado psicológico del mercado de Bitcoin y la volatilidad de la plata. Señala que Bitcoin se encuentra actualmente estancado en un rango de precios y en un proceso de “capitulación temporal”. Afirma que los efectos de las crisis de octubre aún no se han disipado por completo y que el mercado necesita una nueva narrativa.
Cree que el equilibrio entre la oferta y la demanda de plata podría ser un indicador clave para Bitcoin, pero afirma que la impaciencia de los inversores está generando presión a corto plazo. Argumenta que incertidumbres como los cierres gubernamentales afectan al mercado de criptomonedas más que a otros activos, ya que este sector necesita claridad regulatoria.
*Esto no constituye un consejo de inversión.