Brasil ha dado señales de una posible revocación de una regulación tributaria que afecta directamente al mercado de las criptomonedas. Según Reuters, el nuevo ministro de Hacienda del país, Darío Durigan, se prepara para posponer el proceso de consulta pública sobre un plan para gravar ciertas transacciones con criptomonedas.
La normativa en cuestión estipulaba que ciertas transacciones con criptomonedas debían clasificarse como transacciones monetarias y, como tales, estar sujetas al impuesto “Imposto sobre Operações Financeiras (IOF)”.
En Brasil, los tipos impositivos del Impuesto sobre Obligaciones de Intercambio (IOF, por sus siglas en inglés) aplicados a las transacciones de divisas oscilan entre el 0,38 % y el 3,5 %, según el tipo de transacción. Los gastos en el extranjero, las transferencias de dinero y ciertas operaciones de inversión están sujetos a tipos impositivos más elevados.
Se dice que Durigan, quien asumió el cargo el 20 de marzo, adoptó un enfoque económico más prudente tras la renuncia de su predecesor, Fernando Haddad. Según el informe, el nuevo ministro planea centrarse en políticas microeconómicas, evitando legislación que pudiera generar tensiones con el Congreso debido al año electoral.
El borrador propuesto se amplió para incluir, en particular, las transacciones con stablecoins. Sin embargo, representantes del sector reaccionaron con firmeza contra esta iniciativa. Organizaciones como ABcripto, ABFintechs, Abracam, ABToken y Zetta argumentaron que clasificar las stablecoins como moneda viola la Constitución y la Ley de Activos Virtuales de 2022.
Los expertos señalan que el aplazamiento de la regulación podría tener un impacto positivo en el mercado de criptomonedas a corto plazo, pero persiste la incertidumbre respecto a las políticas fiscales. Asimismo, se sugiere que el gobierno podría abandonar su plan de eliminar las ventajas fiscales para ciertos instrumentos de inversión.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


