El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se prepara para activar nuevas autoridades comerciales tras la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de revocar los aranceles integrales.
Según dos fuentes cercanas al asunto, Trump está considerando implementar un nuevo arancel mínimo, amplio o incluso total, para los socios comerciales de Estados Unidos.
La decisión de hoy de la Corte Suprema de Estados Unidos ha deshabilitado en gran medida una herramienta clave que Trump ha utilizado en su guerra comercial global. La anulación de los aranceles impuestos por el presidente mediante una interpretación amplia de una ley con décadas de antigüedad —con el argumento de que esta no le otorgaba explícitamente esta facultad— ha supuesto un retroceso significativo en la estrategia comercial de la Casa Blanca.
Tras la decisión, se informa que la Casa Blanca lleva meses preparándose para una posible cancelación y desarrollando planes alternativos. Si bien se sugiere que Trump podría anunciar las nuevas autorizaciones comerciales en una conferencia de prensa prevista para hoy, se ha señalado que los planes podrían cambiar. La Casa Blanca no ha hecho comentarios al respecto.
Una de las herramientas que la administración Trump está considerando es la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Esta sección autoriza al gobierno estadounidense a investigar prácticas comerciales desleales e imponer aranceles como respuesta. Trump implementó aranceles a China bajo esta sección durante su primer mandato.
Otra opción es la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Esta disposición autoriza al presidente a imponer un arancel base general de hasta el 15 % a todos los países para combatir los déficits comerciales. Sin embargo, estos aranceles solo pueden permanecer en vigor durante un máximo de 150 días, a menos que el Congreso los prorrogue. Sorprendentemente, ningún presidente estadounidense ha utilizado la Sección 122.
Según fuentes, los asesores de Trump están considerando la opción de usar ambas facultades conjuntamente. El plan es centrarse especialmente en los países que aún no han firmado un acuerdo comercial con EE. UU. conforme al proceso del Artículo 301.
Aunque el fallo judicial limitó los aranceles vigentes de Trump, el presidente aún conserva un amplio conjunto de facultades comerciales. Si bien el alcance y el calendario de posibles nuevos aranceles siguen siendo inciertos, ha comenzado un nuevo período de incertidumbre para los socios comerciales globales de Estados Unidos.
*Esto no constituye un consejo de inversión.