A medida que las tensiones entre Estados Unidos e Irán se intensifican rápidamente, Donald Trump ha llamado la atención con sus duras declaraciones.
En su última declaración, Trump reiteró su ultimátum a Irán, diciendo: “Le di a Irán 10 días para llegar a un acuerdo o abrir el estrecho de Ormuz. El tiempo se acaba; si no hay resultados en 48 horas, se desatará el caos”.
Por otro lado, el exasesor de Seguridad Nacional, John Bolton, criticó duramente al gobierno de Trump tras el derribo de aviones de combate estadounidenses por parte de Irán. Bolton sugirió que Trump podría estar en estado de pánico después de que Irán derribara un caza F-15E Strike Eagle y atacara un avión A-10 Warthog. En una entrevista con CNN, Bolton afirmó que la falta de una declaración directa de la Casa Blanca “socavó la credibilidad del gobierno estadounidense”.
Según los informes, los pilotos de los aviones derribados durante los enfrentamientos se eyectaron y sobrevivieron, y las fuerzas estadounidenses rescataron a uno de ellos, mientras continuaban las labores de búsqueda del otro. Asimismo, helicópteros estadounidenses UH-60 Black Hawk también fueron blanco de los ataques iraníes; sin embargo, estas aeronaves lograron escapar de la zona.
Bolton afirmó que la captura de un piloto por parte de Irán no cambiaría el curso de la guerra, pero sí representaría una “victoria propagandística para Irán”. También argumentó que la administración Trump actuó sin considerar adecuadamente las consecuencias de las operaciones militares.
Al entrar el conflicto en su quinta semana, Trump había afirmado previamente que los ataques estadounidenses contra Irán habían debilitado gravemente los sistemas de defensa aérea y las capacidades navales y de misiles del país. Al declarar que la operación militar, denominada “Operación Furia Épica”, estaba “prácticamente terminada”, Trump dio a entender que la presión sobre Irán seguiría aumentando.
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