Las duras declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump sobre la guerra en curso con Irán han aumentado la ansiedad en los mercados globales.
Trump, señalando la medianoche del martes, afirmó que se planeaban ataques a gran escala contra puentes e infraestructura energética en Irán. El líder estadounidense sugirió que una posible operación podría tener lugar en tan solo cuatro horas, declarando: “Todos los puentes de Irán serán destruidos, todas las centrales eléctricas quedarán inutilizadas”.
Si bien Trump afirmó que las opciones militares contra Irán estaban sobre la mesa, indicó que no deseaba atacar la infraestructura, diciendo: “Espero no tener que llevar a cabo un ataque de este tipo”. Sin embargo, su declaración de que “si fuera necesario, todo el país podría ser neutralizado de la noche a la mañana” acaparó la atención. El presidente estadounidense también defendió las negociaciones en curso con Irán, calificándolas de “buena fe”, y afirmó que las propuestas presentadas eran un paso importante, pero no suficientes. Trump reiteró que el plazo dado a Irán no se extendería y que el martes era la fecha límite definitiva.
El secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, declaró que los preparativos militares se estaban acelerando y añadió que los ataques más intensos contra Irán tendrían lugar hoy y se intensificarían aún más al día siguiente. Mientras tanto, según informes que citan a funcionarios estadounidenses, el ejército estadounidense continúa sus preparativos, en particular para operaciones que podrían tener como objetivo la infraestructura energética de Irán.
Otro acontecimiento se produjo en Irán. La televisión estatal iraní anunció que se había lanzado un misil hacia Israel.
Según los informes, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, instó a Trump a oponerse al alto el fuego durante su reunión del domingo.
Trump, argumentando que la posesión de armas nucleares por parte de Irán sería “el verdadero crimen de guerra”, también afirmó que no le preocupaban las acusaciones de crímenes de guerra formuladas en su contra.
En referencia a la opinión pública en Estados Unidos sobre la guerra, Trump reconoció que los estadounidenses quieren que el país vuelva a casa, al tiempo que criticó la postura actual de Irán y dijo: “No quieren dar marcha atrás ahora mismo, pero lo harán”.
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