El analista de criptomonedas Joao Wedson compartió una notable evaluación del mercado sobre la relación entre el oro y el Bitcoin. Según Wedson, el excesivo optimismo observado en el mercado del oro a principios de año fue una señal clásica de “máximo de compras”, y esta expectativa se materializó rápidamente.
Wedson señaló que el oro experimentó un fuerte aumento de la volatilidad a principios de enero, al acercarse a su máximo histórico, seguido de una corrección. Según el analista, aunque el oro volvió a poner a prueba su máximo histórico, no logró alcanzar nuevos picos y recientemente ha comenzado a registrar fuertes caídas nuevamente. Se dice que este movimiento marca el inicio de un largo proceso de consolidación que podría durar meses.
El analista argumentó que este escenario era un análisis basado en datos y experiencia de mercado, más que una predicción.
En el caso del Bitcoin, surge una dinámica diferente. Según Wedson, el Bitcoin suele reaccionar negativamente durante las etapas finales de la caída del oro. Sin embargo, estas caídas se producen mucho más rápido y de forma más pronunciada en comparación con el oro; se pueden observar fuertes retrocesos en cuestión de horas o días.
Sin embargo, se afirma que la transformación verdaderamente crucial comenzará cuando el proceso de distribución del oro se acerque a su fin. Wedson prevé que, en esta etapa, la liquidez en los mercados se desplazará gradualmente hacia activos de mayor riesgo, especialmente Bitcoin. No obstante, señala que esta transición no será repentina, sino un proceso que podría durar meses.
Según el analista, es probable que esta rotación de liquidez se acentúe hacia finales de 2026. Wedson afirmó que seguirán vigilando si este escenario se materializa en el próximo periodo.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.