El macroeconomista Adam Kobeissi afirmó que los riesgos a los que se enfrenta la Reserva Federal están aumentando y que el panorama económico actual se asemeja a “la peor pesadilla de la Reserva Federal”.
Según Kobeissi, una de las limitaciones más importantes de la Reserva Federal es que solo puede controlar la inflación desde el lado de la demanda y no puede intervenir directamente en las perturbaciones del lado de la oferta.
El analista señaló que el fuerte aumento de los precios de la energía, en particular, ha generado una presión inflacionaria impulsada por la oferta, y que en tales situaciones, la Reserva Federal se ve obligada a tomar medidas más agresivas para frenar la demanda. Recordando que ocurrió lo contrario durante la pandemia de 2020, Kobeissi afirmó que las tasas de interés se redujeron a cero debido al colapso de la demanda, pero hoy, con el aumento de los precios de la energía, se presenta un panorama completamente diferente.
Según los modelos de Kobeissi, el aumento de los precios del petróleo y el gas natural podría elevar la inflación al consumidor (IPC) en Estados Unidos al 3,5%, aproximadamente 150 puntos básicos por encima del objetivo a largo plazo de la Reserva Federal. Si bien en teoría esto requeriría una política monetaria más restrictiva y subidas de los tipos de interés, el analista señaló que las condiciones macroeconómicas actuales dificultan esta medida.
Kobeissi añadió que la debilidad del mercado laboral se ha acentuado considerablemente, y afirmó que, a pesar de las recientes medidas de flexibilización monetaria, no se ha producido una mejora significativa en el empleo. Por lo tanto, advirtió que si la Reserva Federal sube los tipos de interés, la economía estadounidense podría enfrentarse a una grave crisis de desempleo.
Por otro lado, Kobeissi afirmó que si la Reserva Federal no endurece la política monetaria, la inflación podría superar el 4%, y añadió que esto depende particularmente de la duración de los riesgos geopolíticos centrados en Irán. En este contexto, el analista señaló que la Reserva Federal se enfrenta a dos opciones difíciles, y que uno de los escenarios —una inflación superior al 3,5% o un desempleo superior al 5%— podría ser inevitable.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.