Un hecho que ha pasado desapercibido: ¡Un analista anuncia que la decisión de la SEC y la CFTC sobre las criptomonedas pone fin oficialmente a la era de Gary Gensler!

Alex Thorn, jefe de investigación de Galaxy Research, afirmó que se ha producido un cambio significativo en el enfoque regulatorio de los mercados de criptomonedas en Estados Unidos.

Según la valoración de Thorn, la nueva guía de clasificación de activos digitales publicada por la SEC y la CFTC señala el fin efectivo del enfoque regulatorio de la “era Gensler”, largamente criticado.

La guía publicada proporciona un marco más claro para el sector al clasificar los activos digitales en cinco categorías principales. En consecuencia, los activos digitales se clasifican como: materias primas digitales, coleccionables digitales, activos de utilidad digital, stablecoins y valores digitales. Un punto particularmente relevante de la normativa es que solo los activos que pertenecen a la categoría de valores digitales se consideran valores y, por lo tanto, están sujetos a las leyes federales de valores, mientras que las demás categorías quedan excluidas.

Según se informa, la nueva guía reemplaza el enfoque de análisis del “contrato de inversión” adoptado en 2019 bajo la dirección de Gary Gensler. Publicada en el Registro Federal, esta norma interpretativa deja explícitamente en segundo plano el marco anterior, estableciendo límites más claros con respecto al estatus legal de los criptoactivos.

Las directrices también establecen que los tokens pueden dejar de considerarse valores bajo ciertas condiciones. En consecuencia, si el emisor cumple con sus obligaciones esenciales de gobernanza del proyecto, el contrato de inversión finaliza y el token puede negociarse en mercados secundarios sin ser clasificado como valor. De igual modo, esta condición se pierde si el proyecto se abandona o si el emisor permanece inactivo durante un período prolongado.

La normativa aclara que, por lo general, los airdrops, la minería y las actividades de staking no se considerarán transacciones de valores, y que el empaquetado o la conversión de un activo a un formato diferente no alterará su estatus legal. Esto aporta una claridad significativa, especialmente para los proyectos que operan en los sectores de DeFi y tokenización.

Alex Thorn afirmó que la guía aporta una claridad crucial respecto a la participación de los inversores institucionales en los mercados de criptomonedas, y que este paso podría ser el inicio de un enfoque regulatorio más constructivo hacia el sector. Sin embargo, Thorn también señaló que las normas interpretativas no tienen fuerza jurídica vinculante y pueden ser modificadas fácilmente por una nueva administración. Por lo tanto, el sector sigue apoyando la implementación de regulaciones como la Ley CLARITY para un marco regulatorio más permanente.

*Esto no constituye asesoramiento de inversión.