Tras la reciente y pronunciada caída del mercado de criptomonedas, ha surgido una evaluación relevante sobre las perspectivas a corto plazo de Bitcoin. Un análisis publicado por la firma de investigación 10X Research afirma que el reciente descenso no se debió a posiciones cortas agresivas en el mercado de futuros, sino directamente a la presión vendedora en el mercado al contado.
Según el análisis de la compañía, los participantes del mercado han culpado erróneamente a quien corresponde por la caída del Bitcoin durante el último mes. Si bien la opinión generalizada es que la bajada de precios fue provocada por los vendedores en corto, los datos revelan que la principal presión vendedora provino de los inversores del mercado al contado.
10X Research señaló algunos indicadores clave que respaldan esta opinión. Según ellos, las tasas de financiación de Bitcoin aumentaron 0,9 puntos la semana pasada, alcanzando el 5,7 por ciento en términos anualizados.
Durante el mismo período, el volumen de posiciones abiertas en los mercados de futuros disminuyó en 3.500 millones de dólares, hasta alcanzar los 21.000 millones. Según los analistas, esto indica que la caída del mercado no se debe a ventas masivas en corto, sino más bien a que los inversores vendieron Bitcoin directamente.
La firma de investigación también señaló que los indicadores técnicos sugieren que Bitcoin ha entrado en la zona de sobreventa. Tras la reciente y rápida caída de su valor, el mercado está abierto a reacciones de compra a corto plazo, por lo que podría observarse una recuperación a principios de semana.
Sin embargo, 10X Research advirtió que los inversores no deberían interpretar el posible repunte como el inicio de un nuevo mercado alcista. Según la compañía, la recuperación prevista podría ser más bien un repunte de alivio a corto plazo, como indican los indicadores técnicos.
Los expertos señalan que el comportamiento del Bitcoin en los próximos días estará determinado tanto por la conducta de los inversores en los mercados al contado como por la evolución macroeconómica. Por lo tanto, el mercado necesita más datos para comprender si un posible alza se convertirá en un cambio de tendencia permanente.
Esto no constituye asesoramiento de inversión.