Un análisis reciente de Nick Timiraos señala crecientes desacuerdos dentro de la Reserva Federal e indica que la comunicación sobre política monetaria está entrando en una fase crítica. Según Timiraos, conocido como el “portavoz de la Reserva Federal”, la reunión de dos días del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) concluirá el miércoles, y esta será la última reunión de Jerome Powell como presidente.
La expectativa general en los mercados es que la Reserva Federal mantendrá su tasa de interés de referencia estable en el rango del 3,5% al 3,75%. Sin embargo, el debate principal se centra en si los funcionarios mantendrán su discurso sobre recortes de tasas de interés. La afirmación en el texto de la decisión de que “es más probable que el próximo paso de política monetaria sea un recorte de tasas de interés que un aumento” se considera crucial para la dirección de los mercados.
Las crecientes tensiones geopolíticas a escala global también dificultan la labor de la Reserva Federal. La crisis energética y las interrupciones en el suministro derivadas de la guerra con Irán están reavivando los riesgos de estanflación, mientras que el bloqueo de facto del estrecho de Ormuz y el fuerte aumento de los precios del combustible para aviones están afectando negativamente las perspectivas de inflación. Los funcionarios de la Reserva Federal prevén que la inflación podría tardar al menos un año en volver al objetivo del 2 %.
La economía estadounidense ha enfrentado cuatro importantes crisis de oferta en los últimos cinco años: la reapertura tras la pandemia, la guerra entre Rusia y Ucrania, las tensiones comerciales y la reciente crisis en Oriente Medio. Estos acontecimientos han incrementado la incertidumbre en la política monetaria y profundizado los desacuerdos dentro de la Reserva Federal. Se informa que Christopher Waller, miembro de la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal que anteriormente apoyaba los recortes de las tasas de interés debido a la preocupación por el mercado laboral, ha adoptado una postura más cautelosa este mes con respecto a los riesgos de inflación.
Según el análisis de Timiraos, el principal punto de controversia dentro de la Reserva Federal es si se debe o no modificar la declaración oficial de política monetaria. Algunos funcionarios abogan por eliminar la frase actual sobre la “tendencia a recortar las tasas de interés”. Esta medida igualaría las probabilidades de recortes y aumentos de tasas, y sería percibida por los mercados como una señal de postura más restrictiva. Sin embargo, la mayoría del comité considera que tal cambio podría endurecer innecesariamente las condiciones financieras.
Por lo tanto, aunque es casi seguro que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios en esta reunión, el tono del mensaje y la orientación futura serán decisivos para la fijación de precios en los mercados globales.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.