Durante su asistencia a la Cumbre de Líderes de la OTAN en Ankara, que Turquía acogió por primera vez en 22 años, el presidente estadounidense Donald Trump hizo importantes declaraciones sobre Irán.
En ese momento, Trump declaró que el alto el fuego con Irán había terminado, reavivando así las tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
Los precios del petróleo Brent se dispararon más de un 10% tras la reanudación de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, lo que atrajo nuevamente la atención de los inversores hacia los mercados energéticos. Mientras tanto, el Bitcoin cayó desde su máximo de principios de semana de 64.000 dólares hasta alrededor de 62.900 dólares.
Según un analista de CryptoQuant, Bitcoin podría sufrir una mayor presión a la baja si los precios del petróleo continúan subiendo.
En este punto, Darkfost, analista de CryptoQuant que analizó la relación histórica entre Bitcoin y el petróleo, señala que el petróleo Brent y Bitcoin muestran una relación inversa.
El analista señala que cuando los precios del petróleo Brent superan su media móvil de 365 días, esto podría indicar el inicio de una fuerte tendencia alcista. En este contexto, los precios más altos del petróleo suelen significar una mayor inflación, un menor crecimiento económico y condiciones financieras más restrictivas, lo que reduce la demanda de activos de riesgo como el Bitcoin.
En conclusión, el analista afirmó que el petróleo y el BTC tienen una correlación inversa, señalando que cuando suben los precios del petróleo, disminuye el apetito por el riesgo de los inversores, lo que ejerce presión sobre activos de riesgo como el Bitcoin.
El analista señaló que la relación entre el petróleo y el BTC no es nueva, y observó que el Bitcoin suele tener dificultades cuando el petróleo entra en una fuerte tendencia alcista.
“Cuando los precios del Brent comiencen a subir de nuevo, indicará una desaceleración en la tendencia alcista del Bitcoin.”
Por el contrario, cuando los precios del petróleo Brent bajan, los inversores anticipan un período económico más favorable para asumir riesgos, lo que repercute positivamente en los mercados de riesgo y en el Bitcoin.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.