Jeff Dorman, director de inversiones (CIO) de la empresa de inversión en criptomonedas Arca, argumentó que la razón fundamental de la desconexión entre los precios y la adopción real en el mercado de criptomonedas es que los activos más grandes por capitalización de mercado son débiles en términos de valor de inversión.
Según Dorman, el hecho de que el sector dependa en gran medida de cuatro activos principales dificulta el desarrollo de un mecanismo de valoración saludable en el mercado.
Dorman criticó a Bitcoin, Ethereum, Solana y XRP, que se encuentran entre los criptoactivos más grandes por capitalización de mercado.
Dorman afirmó que uno de los riesgos más importantes para Bitcoin es la amenaza de la computación cuántica, y agregó que si bien es posible una solución técnica, implementar tal cambio desde una perspectiva de gobernanza podría ser difícil.
También argumentó que Bitcoin ahora está dominado por grandes actores institucionales y, por lo tanto, ha dejado de ser un activo popular. Según Dorman, la presencia de alternativas en el mercado, como el oro tokenizado, debilita la narrativa de “oro digital” de Bitcoin. Además, afirmó que la proliferación de productos derivados e instrumentos financieros estructurados reduce el impacto del límite de suministro de 21 millones, y que Bitcoin ya no se utiliza como una sólida cobertura contra la inflación ni como un medio de pago ampliamente aceptado.
En el caso de Ethereum y Solana, señaló el problema de la alta inflación y la captura de valor. Según Dorman, los ingresos por comisiones de las redes son insuficientes para compensar la inflación de tokens. Además, el excesivo espacio de bloques en comparación con los niveles de uso actuales y la creciente competencia de las nuevas redes de capa 1 dificultan que estos proyectos justifiquen su capitalización de mercado actual. A pesar de ello, Dorman afirmó que tanto Ethereum como Solana tienen un gran potencial de crecimiento del ecosistema, pero que este crecimiento podría no reflejarse directamente en el precio de la moneda.
Con respecto a XRP, Dorman fue más crítico, argumentando que el diseño del token era deficiente y carecía de una conexión económica directa y sólida con Ripple. También afirmó que Ripple utilizaba los miles de millones de dólares que ganaba anualmente con la venta de XRP para recomprar acciones.
Según Dorman, la debilidad de los principales activos del sector en términos de inversión implica que el mercado de criptomonedas atrae a inversores a corto plazo y fondos macroeconómicos, en lugar de a inversores centrados en el análisis fundamental. Afirmó que esta situación aumenta el desajuste entre los precios de las criptomonedas y su uso en el mundo real.
Por otro lado, Dorman también enfatizó que el panorama del sector no es del todo negativo. Según el analista, las áreas de mayor crecimiento en el uso de criptomonedas y blockchain se dividen en tres categorías: monedas estables y sistemas de pago, finanzas descentralizadas (DeFi) y tokenización de activos reales (RWA). Afirmó que los proyectos desarrollados en estas áreas pueden generar valor directamente a partir de la adopción de la tecnología blockchain.
*Esto no constituye un consejo de inversión.


