SBI Holdings, uno de los grupos financieros líderes de Japón, ha llamado la atención en los últimos meses con sus inversiones multimillonarias en criptomonedas. Tan solo en las últimas semanas, la compañía fue el único inversor en la ronda de financiación Serie C de Gauntlet, que ascendió a 125 millones de dólares, y también participó en la ronda de financiación Serie C de EDX Markets, que alcanzó los 76 millones de dólares.
Además de acordar la adquisición de la plataforma japonesa de intercambio de criptomonedas Bitbank por aproximadamente 289 millones de dólares, SBI también adquirió una participación mayoritaria en Coinhako, con sede en Singapur, a principios de este año.
SBI también invirtió en la ronda de financiación de Digital Asset, valorada en 355 millones de dólares, en la financiación mediante tokens de Morpho, que ascendió a 175 millones de dólares, y en la preventa de tokens de Circle, valorada en 222 millones de dólares, para su blockchain Arc. El mes pasado, lanzó JPYSC, la primera criptomoneda estable japonesa denominada en yenes y respaldada por un banco fiduciario.
Según directivos de la empresa, el objetivo común de estas inversiones es construir un ecosistema financiero integral basado en la cadena de bloques. SBI busca ofrecer todos los servicios financieros en la cadena de bloques, desde intercambios y tokenización de activos hasta infraestructura de pagos y gestión de activos digitales. La empresa prevé que la economía de tokens pronto se generalizará y que una gran parte de las transacciones financieras se realizarán en la cadena de bloques en el futuro.
Los expertos creen que SBI no solo está invirtiendo en criptoactivos, sino que también está adquiriendo la infraestructura financiera del futuro. Joseph Goh, presidente de Areta para Asia Pacífico, afirma que SBI aspira a ser el primer grupo financiero asiático en integrar la emisión, la custodia, la negociación, los pagos y la gestión de activos bajo un mismo techo.
Una de las razones clave detrás de la agresiva estrategia de SBI son las reformas integrales de Japón en la regulación de las criptomonedas. La nueva ley busca clasificar los criptoactivos como instrumentos financieros, allanar el camino para los fondos cotizados en bolsa (ETF) y reducir el impuesto sobre las ganancias de capital del 55 % al 20 %. Los analistas creen que un marco regulatorio más claro podría alentar no solo a SBI, sino también a otras importantes instituciones financieras en Asia, a acelerar sus inversiones en activos digitales.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


