Las organizaciones bancarias en EE. UU. reaccionaron enérgicamente después de que la Fed otorgara la aprobación de “cuenta maestra” al intercambio de criptomonedas Kraken.
Representantes de la industria han advertido que esta decisión podría abrir la puerta para que las instituciones de criptomonedas accedan a la infraestructura de pago del banco central sin las protecciones regulatorias que se aplican a los bancos tradicionales.
Las reacciones se producen en un momento en que la Reserva Federal continúa desarrollando un marco de políticas más amplio para lo que denomina “cuentas maestras reducidas”, que son cuentas con acceso limitado. Esta estructura permite a las instituciones financieras ajenas al modelo bancario tradicional tener acceso limitado a los sistemas de pago del banco central.
Horas después del anuncio de hoy, las principales asociaciones bancarias emitieron comunicados criticando la decisión. Paige Pidano Paridon, codirectora del Instituto de Política Bancaria (BPI), expresó su profunda preocupación por la aprobación por parte del Banco de la Reserva Federal de Kansas City de una cuenta maestra de “propósito limitado” para Kraken.
Paridon afirmó que la decisión fue problemática porque se tomó antes de que la Junta de Gobernadores de la Reserva Federal finalizara su marco de políticas para dichas cuentas, eludiendo así el proceso de consulta pública. También argumentó que no hubo suficiente transparencia en el proceso de aprobación y que no se explicaron las medidas adoptadas para mitigar los posibles riesgos para el sistema de pagos.
Según el BPI, las instituciones de depósito no aseguradas (como las instituciones de depósito de propósito especial [SPDI] en Wyoming) presentan mayores riesgos sistémicos en comparación con los bancos asegurados tradicionales. Esto se debe a que estas instituciones están sujetas a un marco regulatorio y de supervisión más flexible.
Los representantes del sector bancario también destacaron tres preocupaciones clave. En primer lugar, la decisión supuestamente violaba la política de la Reserva Federal de solicitar consulta pública antes de realizar cambios significativos en su sistema de pagos. En segundo lugar, surgieron dudas sobre si las normas de “cuentas flacas” se aplicarían de forma uniforme en todos los bancos regionales de la Reserva Federal. En tercer lugar, existía una falta de transparencia sobre los controles establecidos para mitigar posibles riesgos, incluidos los riesgos de prevención del blanqueo de capitales y delitos financieros (BSA/AML).
*Esto no constituye un consejo de inversión.


