Se ha revelado que el ejército estadounidense considera el Bitcoin (BTC) no solo como un activo financiero, sino también como una herramienta de ciberdefensa desde la perspectiva de la seguridad nacional. El tema se planteó formalmente hoy en la audiencia sobre el Indo-Pacífico del Comité de Servicios Armados del Senado de Estados Unidos.
El comandante Samuel Paparo del Comando Indo-Pacífico de Estados Unidos (INDOPACOM) afirmó que Bitcoin podría desempeñar un papel importante en la ciberseguridad, especialmente debido a su mecanismo de “prueba de trabajo”. Paparo declaró: “Bitcoin es una realidad. Más allá de sus aspectos económicos, ofrece aplicaciones informáticas muy importantes en el ámbito de la ciberseguridad”.
El principal problema señalado por las autoridades estadounidenses es que el costo de un ataque cibernético es prácticamente nulo. Mientras que un ataque en campos de batalla tradicionales requiere importantes costos económicos y físicos, los ciberataques pueden llevarse a cabo a un costo muy bajo. Esto genera una amplia gama de amenazas, desde campañas de spam hasta ransomware.
En este contexto, el sistema de “prueba de trabajo” de Bitcoin tiene el potencial de generar, por primera vez, un costo físico cuantificable en el ciberespacio. Este sistema requiere el consumo de energía real para verificar cada transacción o señal. Esto implica, en teoría, que el atacante debe asumir un costo tangible por cada intento.
Jason Lowery sentó las bases académicas de este tema en una tesis que preparó en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Lowery define Bitcoin no como un medio de pago, sino como una “tecnología de ciberseguridad electrónica”.
Según este enfoque, el verdadero valor de Bitcoin no reside en su registro de cadena de bloques, sino en su mecanismo de prueba de trabajo. Esto se debe a que dicho mecanismo encarece la generación de señales en el ciberespacio, trasladando así la teoría clásica de la disuasión al mundo digital.
La perspectiva defensiva sobre Bitcoin ha cobrado aún más importancia, especialmente a la luz de las tensiones geopolíticas en la región del Indo-Pacífico. En los últimos años, ha surgido una competencia indirecta entre Estados Unidos y China por la minería y los activos de Bitcoin. Estados Unidos se ha posicionado como líder mundial en la tasa de hash de Bitcoin. Se estima que el gobierno estadounidense posee aproximadamente 328.000 BTC. Por otro lado, se cree que China posee aproximadamente 190.000 BTC, obtenidos a través de su plataforma PlusToken.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


