BlackRock, Coinbase y otras siete importantes empresas han formado el Consorcio de Seguridad de Bitcoin para garantizar la seguridad a largo plazo de esta criptomoneda. El consorcio donará un total de 15 millones de dólares durante tres años para reforzar su seguridad. Esta iniciativa se centrará en la investigación de la criptografía postcuántica, que puede contrarrestar las posibles amenazas de la computación cuántica.
Medidas contra las amenazas cuánticas
Actualmente, Bitcoin se basa en la criptografía de curva elíptica para la prueba de propiedad y la autorización de transacciones. Sin embargo, una computadora cuántica lo suficientemente potente como para ejecutar el algoritmo Shor en el futuro podría derivar una clave privada a partir de una clave pública, lo que podría conducir al robo de fondos. Si bien dicha computadora cuántica no existe actualmente, el consorcio busca estar preparado para tales amenazas.
Galaxy ha lanzado la Iniciativa de Preparación Cuántica de Bitcoin como una iniciativa independiente y ha anunciado que proporcionará hasta 5 millones de dólares en subvenciones para herramientas post-cuánticas, sistemas de migración de monederos y auditorías de seguridad. Estas iniciativas se consideran una preparación para los procesos de diseño, prueba y adopción que podrían durar años debido a la gobernanza descentralizada de la red Bitcoin.
Financiación y desarrollo independientes
Los miembros del consorcio declararon que no desarrollarían ni dirigirían el protocolo de Bitcoin, no apoyarían cambios específicos y no hablarían en nombre de los desarrolladores de Bitcoin. Cada empresa decidirá de forma independiente dónde invertir sus fondos. Esto indica que el consorcio operará de acuerdo con los procesos de código abierto vigentes en la comunidad de Bitcoin.
El Consorcio de Seguridad de Bitcoin planea aumentar la financiación para desarrolladores, investigadores y organizaciones sin ánimo de lucro. También publicará materiales sobre seguridad de Bitcoin para inversores, el público en general y los medios de comunicación. Estos materiales se centrarán en el seguimiento de los avances técnicos, en lugar de en la elaboración de políticas para la red.


