En el mercado de criptomonedas, las fluctuaciones del precio de Bitcoin han comenzado a asemejarse al comportamiento observado en las etapas finales de mercados bajistas anteriores. Según el analista de criptomonedas Murphy, Bitcoin ha tenido dificultades para superar de forma sostenida los 67.900 dólares, un nivel de resistencia técnica significativo, durante los últimos dos meses.
Murphy señaló que este nivel es particularmente crítico para los inversores a corto plazo. Según el analista, los 67.900 dólares representan el coste medio para quienes han mantenido Bitcoin durante menos de tres meses. Por lo tanto, la incapacidad del precio para superar esta cifra indica que el comportamiento de los inversores a corto plazo sigue ejerciendo presión sobre el mercado.
El analista afirmó que, en las últimas fases de los mercados bajistas, la actividad de los inversores a corto plazo suele disminuir, lo que provoca una estabilización de la curva de coste medio. Según Murphy, se observa un patrón similar en el ciclo actual. Dado que Bitcoin se mantiene dentro de un rango de precios específico, las variaciones en los costes para los inversores también son bastante limitadas.
Murphy también destacó las fases finales de los mercados bajistas de 2018 y 2022. Señaló que, en ambos ciclos, se mantuvo un comportamiento de precios similar durante aproximadamente tres meses, tras lo cual importantes acontecimientos del mercado desencadenaron fuertes fluctuaciones. En 2018, la disputa sobre la potencia de procesamiento en la red Bitcoin Cash, y en 2022, el desplome del exchange FTX, generaron una alta volatilidad en el mercado.
Murphy argumentó que el panorama actual apunta a una fase similar, afirmando que la incertidumbre podría persistir mientras Bitcoin no logre superar su nivel de resistencia crítico. Según el analista, el mercado se encuentra actualmente en un período sensible donde la volatilidad podría aumentar rápidamente en cualquier dirección si se produce un acontecimiento externo significativo. Por lo tanto, los inversores deben monitorear de cerca tanto la evolución macroeconómica como los riesgos internos del sector.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


