Según informes, el banco central iraní está haciendo la vista gorda ante las empresas exportadoras que utilizan criptomonedas, como la stablecoin USDT de Tether y Bitcoin, para pagos en el comercio internacional. De acuerdo con un informe del Financial Times, el gobierno de Teherán ha comenzado a respaldar canales de pago alternativos en respuesta a la presión económica y las sanciones impuestas por Estados Unidos durante la guerra.
Según se informa, el Banco Central iraní también ha flexibilizado los controles cambiarios y algunas restricciones a la repatriación de las ganancias por exportaciones. Se alienta a las empresas a que traigan de vuelta al país sus ganancias en divisas extranjeras “por cualquier medio”, con el objetivo de reducir la presión sobre el sistema financiero actual.
Este cambio de política se considera consecuencia de la creciente dependencia de Irán de las criptomonedas debido a su acceso limitado a los sistemas de pago globales. Las stablecoins respaldadas por el dólar, en particular el USDT, están atrayendo la atención porque ofrecen una alternativa a los canales bancarios tradicionales en el comercio internacional.
Según datos de la empresa de análisis de cadenas de bloques TRM Labs, en 2025 circularon por Irán aproximadamente 10.000 millones de dólares en criptoactivos. Chainalysis señala que la prolongada exclusión de Irán de los sistemas de pago globales ha fomentado el uso de criptomonedas como método de pago alternativo en el país.
El enfoque de Irán hacia las criptomonedas destaca como parte de sus esfuerzos por mitigar el impacto de las sanciones y las restricciones financieras internacionales. La independencia de Bitcoin respecto a una autoridad central y la vinculación de USDT al dólar ofrecen a las empresas iraníes herramientas alternativas para las transacciones transfronterizas.
Este nuevo enfoque demuestra que las criptomonedas pueden utilizarse no solo como herramienta de inversión, sino también como infraestructura de pago alternativa para el comercio internacional en un contexto de presiones geopolíticas y financieras.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


