Movement Labs, desarrolladora de la red blockchain Movement, se ha acogido al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en Estados Unidos debido a dificultades financieras. Según documentos judiciales, los activos de la compañía oscilan entre 100.000 y 500.000 dólares, mientras que sus pasivos totales superan el millón de dólares. La solicitud también indica que la empresa tiene menos de 1.000 acreedores.
La presentación de una solicitud de acogerse al Capítulo 11 permite a las empresas someterse a un proceso de reestructuración sin cesar completamente sus operaciones. En este proceso, la empresa busca continuar operando y mejorar su estructura financiera mediante la reestructuración de sus deudas. Se espera que Movement Labs continúe sus operaciones mientras lleva a cabo negociaciones de reestructuración con sus acreedores.
Según consta en los registros judiciales, entre los principales acreedores de la empresa se encuentran Rushi Manche, cofundador de Movement Labs, la División de Ingresos de Delaware y Anchorage Digital, proveedor de servicios de custodia de activos digitales. Los documentos revelan que la estructura financiera de la empresa se ha deteriorado significativamente en los últimos tiempos y que su deuda ha superado sus activos corrientes.
La solicitud de quiebra se produce tras las controversias en torno a MOVE, el token nativo del ecosistema Movement. La empresa ha estado en el punto de mira durante mucho tiempo debido a las acusaciones sobre sus actividades de creación de mercado para el token MOVE. Se inició una investigación interna dentro de la empresa y, posteriormente, Binance bloqueó la cuenta de creación de mercado presuntamente vinculada al incidente en su plataforma.
Tras estos acontecimientos, Movement Labs anunció en mayo de 2025 su separación del cofundador Rushi Manche. Esta ruptura se consideró un cambio significativo en la gestión del proyecto y afectó negativamente la confianza de los inversores en el token MOVE.
Las empresas que operan en el sector de las criptomonedas han estado inmersas en procesos de reestructuración en los últimos años debido a la creciente presión regulatoria, la volatilidad del mercado y las dificultades de financiación.
Según los analistas, el proceso de acogerse al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Movement Labs es crucial para el futuro de la compañía, y el éxito del plan de reestructuración dependerá tanto del enfoque de los acreedores como de la capacidad del proyecto para revitalizar su ecosistema. Asimismo, recalcan que los inversores deben seguir de cerca cualquier anuncio del tribunal y de la empresa en relación con el proceso de quiebra.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


