El mercado de las criptomonedas comenzó julio con buen pie, dejando atrás una primera mitad de 2026 bastante estresante. Santiment, una popular empresa de análisis de datos en cadena y análisis social, evaluó el estado actual del mercado y su posible trayectoria para la segunda mitad del año.
Los analistas de Santiment señalaron que la recuperación tras las fuertes caídas de junio era alentadora, pero emitieron importantes advertencias a los inversores con respecto a indicadores clave.
Según analistas de Santiment, tras la caída de aproximadamente el 14% del valor de Bitcoin (BTC) en junio, los mercados respiraron aliviados durante los primeros días de julio. Semanalmente, Bitcoin registró una recuperación del 3,8%, mientras que Ethereum (ETH) volvió a alcanzar los 1730 dólares con un fuerte repunte del 13%.
Los analistas argumentan que, recientemente, los inversores en criptomonedas han comenzado a verlas como una “inversión más débil” en comparación con los mercados bursátiles tradicionales, pero esta percepción excesivamente pesimista en realidad ha creado una oportunidad para que Bitcoin “se ponga al día”. Mientras que los mercados bursátiles estadounidenses (S&P 500) cayeron un 0,3% en los últimos tres días de negociación antes del feriado del Día de la Independencia, Bitcoin repuntó un 5,5%, superando el rendimiento de las acciones.
Otro dato que respalda esta situación es la relación entre el valor de mercado y el valor realizado (MVRV). El equipo de Santiment señala que el MVRV a corto plazo (30 días) se encuentra en el punto de equilibrio (0,05%), pero el MVRV a largo plazo (365 días) se mantiene en torno al -30%. Según los analistas, este panorama indica que los precios aún tienen un importante potencial alcista y que el período actual presenta mayores posibilidades de un techo alcista que riesgos a la baja.
El punto más llamativo del informe, y el que llevó a los analistas a instar a los inversores a “ser cautelosos”, fue la actividad de las carteras. Según datos de Santiment, las carteras de “ballenas y tiburones” que poseían entre 10 y 10 000 BTC vendieron un total de 70 848 Bitcoin en las aproximadamente 10 semanas transcurridas desde el 24 de abril.
Ante las ventas masivas de los grandes inversores, los pequeños inversores minoristas siguen comprando agresivamente en cada caída. Los analistas señalan que, históricamente, las subidas saludables y sostenidas se han producido en periodos en los que “los pequeños inversores se asustan y venden, mientras que los grandes inversores compran”. El hecho de que la situación actual sea exactamente la opuesta plantea serias dudas sobre la salud del mercado.
Las incertidumbres macroeconómicas y geopolíticas explican la reticencia de los grandes inversores a tomar decisiones agresivas. Los analistas señalan que las tensiones entre Estados Unidos e Irán, junto con la situación en Oriente Medio, han llevado a los grandes inversores a adoptar una postura más proteccionista. Sin embargo, se afirma que la creciente difusión de información negativa, en particular sobre Michael Saylor y STRC, ha generado una ola de desconfianza institucional en el mercado.
Las salidas netas casi continuas de los ETF de Bitcoin al contado durante los últimos dos meses también confirman esta incertidumbre. Si bien el 2 de julio se registró la mayor entrada diaria de ETF en dos meses, los analistas de Santiment siguen mostrándose escépticos sobre si estas entradas representan un cambio de tendencia duradero debido a la debilidad de las métricas de los grandes inversores.
Por último, los analistas señalan que los tipos de financiación en los mercados de futuros han alcanzado sus niveles más altos en los últimos seis meses, y añaden que esto podría actuar como un indicador contrario y desencadenar un retroceso a corto plazo para liquidar posiciones largas.
Además, teniendo en cuenta que la red “Lighter”, que ha aumentado su valor en un 113% en los últimos 90 días en términos de actividad en la cadena de bloques, es actualmente la red más popular, el equipo de Santiment argumenta que estos aumentos repentinos de direcciones suelen ser un indicador de un FOMO extremo y que pronto podría producirse una corrección de precios.
*Esto no constituye asesoramiento de inversión.


